¿AMAS LA PALABRA DE DIOS?
Necesidad de velar por versiones fieles
Salmos 119:140 Sumamente acendrada es tu palabra; Y la ama tu siervo.
Juan 14:23 ... El que me ama, mi palabra guardará; ...
Guardar la Palabra, involucra aparte de la obediencia, una preservación de su integridad escritural. Como dijimos anteriormente, solo Dios puede sobrenaturalmente, como lo ha hecho, preservar su palabra a través de los siglos. Pero hay una responsabilidad nuestra, en este tiempo de confusión, identificar el error, denunciarlo, y adoptar, una versión fiel de las Escrituras.
¿Eres miembro de una iglesia? Estudia y profundiza este tema en oración. Luego de estar tu mismo confirmado en el Señor, presenta este tema a la iglesia. Si la iglesia te oyere, es signo que busca el camino de la fidelidad.
Si no te oyere... es signo que está entretenida en otras cosas que les parecen "más prioritarias" que la misma Palabra de Dios. (Lo cual sería lamentable).
Si te dijeren... que pierdes tu tiempo... o ridiculizan tu fe en la Palabra... no hay temor de Dios en sus corazones.El Señor sabrá guiarte que hacer, si te pones en sus manos.
¿Eres pastor de una iglesia? Tienes una gran responsabilidad en tus manos, y almas por las cuales darás cuenta.(Hebreos 13:17) Ten la humildad y el coraje, para poder plantear este tema a tu iglesia. Si así lo haces, el Señor bendecirá, la decisión de fidelidad. Si callas, vive entonces la experiencia del salmista.(Salmos 32:3)
Recuerda que es al "Príncipe de los Pastores" a quien te debes.
1Pedro 5:4 Y cuando apareciere el Príncipe de los pastores, vosotros recibiréis la corona incorruptible de gloria.
¿Será así? Que así sea. Amén. Cierro este estudio con una exhortación final, pero no mía. Es la exhortación que realiza CIPRIANO DE VALERA, en su revisión de la Biblia de CASIODORO DE REINA. Tarea que le llevó 20 años. Y ya anciano VALERA, nos escribe estas líneas, que son para el creyente de profunda inspiración. Y nos hablan tan claramente hoy como hace mas de 400 años atrás.
Exhortación final (Cipriano de Valera).
Por tanto hermanos míos muy amados, os exhortamos en el nombre del Señor, cuyos embajadores somos, que no recibáis en vano la gracia que su Majestad os hace de manifestaros su voluntad hablándoos hoy en vuestra lengua Española. Os suplico en Su nombre, que no endurezcáis hoy vuestros corazones, no queriendo oír la voz del Señor que hoy os habla. He aquí hoy es el tiempo acepto, he aquí ahora el día de salud; Dios os habla: ¡Escuchadlo y haced lo que os manda, como El lo manda! Porque ¿Cómo escaparéis vosotros, si tuviereis en poco una salud tan grande, como la que os presenta Dios el día de hoy? Advertid que si Dios es Padre misericordioso, lo es para con aquellos que se humillan y se dejan gobernar por Su Palabra. Pero para los rebeldes y contumaces es severísimo juez. “Horrenda cosa es caer en sus manos”. Acordaos como haya tratado a su pueblo Hebreo, por no haberle oído ni obedecido. “Por tanto yo juré, (dice el Señor), en mi furor, No entrarán en mi reposo”. Lo mismo hará con vosotros, sino lo oyereis hoy cuando os habla En Oseas 4.6, dice Dios: “Mi pueblo fue talado, porque le faltó sabiduría”. Amós 8.11: “He aquí que vienen días, dijo el Señor Jehová, en los cuales enviaré hambre a la tierra: no hambre de pan, ni sed de agua, sino de oír la palabra de Dios”; y luego nombra el castigo con que los castigará: Prov.29.18 dice que “el pueblo sin Profecía, (quiere decir, sin enseñanza de la voluntad de Dios), será disipado. Para no caer pues en semejantes peligros y castigos, oíd a Dios, que por boca de sus santos Profetas y Apóstoles os habla hoy en este libro, que llamamos LA BIBLIA. Otra vez vuelvo a suplicar a nuestro buen Dios y Padre misericordioso, os haga la gracia que lo oigáis para que sepáis su voluntad, y sabiéndola, viváis conforme a ella; y así seáis salvos por la sangre de aquel Cordero sin mancha, que se sacrificó a sí mismo en el altar de la Cruz, para alcanzaros perdón de vuestros pecados delante del Padre. Así sea. Vuestro hermano en el Señor C. de V.